Debajo de la mesa

Almudena y Corina llevaban 3 meses de noviazgo pero la madre de Almudena aún no sabía que tenía una novia. No se veía preparada para presentársela. Corina se empezaba a impacientar aunque respetaba la decisión de Almudena.

Un día de fiestas Corina tuvo que dormir en casa de Almudena porque era tarde y tenía que andar mucho hacia su casa. Era la primera vez que eso ocurría desde que eran pareja. A la mañana siguiente la madre se encontró con Corina en el baño. Almudena salía de la habitación en ese preciso momento y las presentó. Pero Almudena lo hizo como una amiga más. La madre la invitó a comer a lo que ambas chicas accedieron.

Llegó la hora de comer. Corina llevaba un vestido rojo que Almudena le había prestado ya que tenía manchado la blusa que llevaba durante la fiesta la noche anterior. Por su parte, Almudena, llevaba unos vaqueros ajustados y una camiseta de unos finos tirantes que remarcaba el gran busto que Almudena gastaba. La madre, incluso, le tuvo que pedir que se tapara un poco pero Almudena no hizo caso.

Cada vez que la madre se levantaba, Almudena y Corina, se metían mano. Cuando la madre volvían, ellas disimulaban pero alguna caricia por debajo de la mesa ya se llevaban. La madre se levantaba muchas veces a controlar el cordero o a servir el primer plato. Almudena y Corina cada vez más calientes jugueteaban más. Era Almudena la que llevaba la iniciativa y Corina la que intentaba ser más cauta aunque le gustaba sentir ese morbo y riesgo de ser pilladas.

La madre de Almudena volvió a levantarse, la botella de vino se había acabado. Había que abrir otra botella. Almudena con una sonrisa picarona se escurrió debajo de la mesa. Corina se levantó un poco la falda de su vestido y Almudena metió la lengua. Corina gemía pero un poco cortada por si la madre aparecía. Cosa que pasó algunos minutos después. Bebió un vaso de agua mientras la madre se sentaba.

– ¿Y mi hija? – Preguntó la señora de no más de 35 años

– En el baño – Contestó Corina haciendo muchos esfuerzos para que no se le notaran los gemidos – No creo que tarde en volver

– ¿De qué os conocéis? – Preguntó mientras Corina seguía esforzándose para no gemir.

Almudena seguía lamiendo. Corina aguantaba estoicamente pero algún gemido se escapa. La madre no se coscaba de nada. O eso creía Corina.

– De un partido de fútbol – Dijo cómo pudo – Ella vino a ver a su hermano que jugaba y ahí nos conocimos. Y hasta ahora.

El sonido del móvil de la madre interrumpió la conversación. Salió disparaba hacia la cocina. Corina lo aprovechó para introducirse debajo de la mesa. Se besaron con pasión. Querían aprovechar el calentón que ya llevaban encima. La camiseta que Almudena vestía pronto desapareció dejando las enormes tetas al aire. Corina se relamió antes de atacarlas. Almudena se desabrochó sus vaqueros y Corina llevó su mano hacia su coño. Eso hizo que Almudena comenzara a suspirar. Pronto los vaqueros también se despegaron de su cuerpo. Le siguieron las bragas. Almudena se quedó desnuda. Corina hizo lo propio con su vestido.

Almudena, agarrada a las patas de la pesa se preparaba a recibir los lametones de Corina. Pero, en lugar de eso, Corina metió los dedos para tantear el terreno. La madre llegó en ese momento y llamó a las dos chicas. Corina tapó la boca a Almudena que seguía gimiendo para evitar que la madre las escuchara. La madre se levantó del asiento poco después para empezar con la busqueda de las dos chicas.

Esa situación y que Corina, por fin metió su lengua entre los labios vaginales de Almudena hizo que ésta se corriera a la vez que sacaba uno de los gemidos más potentes que ella misma recordaba. Se hizo el silencio pensando que María (Así se llamaba la madre) había escuchado. No apareció, por lo que siguieron disfrutandose.

Ahora era Almudena la que iba a comer el sabroso coño de Corina como Almudena dijo segundos antes de empezar con la cata. Estaba ya muy mojado, reflejo de lo excitada que estaba Corina desde aquella conversación con María mientras Almudena le comía el coño. La segunda comida le resultó mucha más excitante y gemía con total libertad. Apoyó los pies en el “tejado” de la mesa para que Almudena pudiera comer mejor.

Corina no tardó en correrse. Su coño se convirtió en una fuente de jugos vaginales que mancharon la cara de Almudena. Corina le pasó su lengua por la cara para limpiarse. Antes de mezclar saliva dándose besos.

Corina y Almudena juntaron sus coños y empezaron a frotar. Primero iban despacio para sentirlo mejor pero, a medida que pasaban los segundos aumentaban la velocidad. Ambas chicas gemían a coro pero con un tono bajo por el constante sonido de los tacones de la madre de Almudena yendo de un lado para otro. Llegaron juntas al orgasmo.

Volvieron los besos. Bajo la mesa Almudena confesó a Corina que ya iba siendo hora de que su madre supiera la verdad pero que no iba a ser ese día. Corina la besó con ternura. Lo contrario a los besos que se habían dado mientras retozaban en el poco espacio que ocupaba esa mesa. Se masturbaron la una a la otra antes de vestirse y salir de la mesa y hacer como si nada hubiera pasado. Justo segundos antes de que María volviera a aparecer por el comedor.

La madre jamás supo que debajo de una mesa su hija y su novia estaban dándose placer mientras ella las buscaba por toda la casa. Pocos días después Almudena confesó a su madre que en realidad Corina no era una amiga sino su pareja desde hace 3 meses. María dijo que lo sabía. Las dos chicas se sorprendieron pero ninguna de las tres sacó el tema del polvo bajo mesa.

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Demi Lovato

Una de las exponentes salidas de Diseny junto a Selena Gómez o Miley Cyrus. Ahora de actualidad por su canción con Luis Fonsi (En la que canta en español y lo hace muy bien) y ahora canta una canción junto a Clean Bandit que se llama “Solo”. Hablo de Demi Lovato que es quizá la más buenorra por sus curvas de las tres que he mencionado. Selena tiene una carita más angelical pero Demi es más potente.

Aparte de cantar, también actúa y se dio a conocer en “Camp Rock” junto a los Jonas brothers. Su faceta de cantante es la que más controlo y lo que más conozco de ella. Al principio me parecía una chica normal pero poco a poco me ha ido conquistando y ahora me parece una diosa (Y como ya he dicho buenorra y con curvas)

Voy ya poner unas fotos

Profesora particular

Al acaba el trimestre Ainhoa llegó a casa con las notas para enseñárselas a sus padres. Había dejado 7 asignaturas. A su madre no le gustó que su hija tuviera tantos suspensos que decidió contratar a una profesora particular.

A Ainhoa no le hacía mucha gracia tener que estar por las tarde con una profesora que creía que tampoco le iba a enseñar pero su madre insistía en ello. El padre de Ainhoa también creía que era lo mejor para su hija pero ésta no quería. Se fue enfadada a su habitación, lanzando improperios por la boca.

Los días pasaban y la madre contactó con una profesora llamada Marina que una compañera de su trabajo le había recomendado. La tal Marina aceptó se la profesora particular de Ainhoa. La madre se lo comunicó a su hija y ésta seguía en sus trece diciendo que no quería una profesora particular.

Cuando Marina llegó a casa de Ainhoa para conocerla un día antes de que volvieran a empezar las clases, Ainhoa se encontraba viendo la tele y la madre en la cocina guardando la compra. Marina llamó al timbre y la madre fue a abrir la puerta. Ainhoa desde su posición pudo ver a una despampanante morena que llevaba unos vaqueros ajustados y una blusa de cuadros que dejaba entrever que poseía unos grandes pechos. Ainhoa se quedó embobada viendo semejante monumento. Cuando su madre la llamó para que conociera a esa pedazo de mujer a Ainhoa le costó reaccionar que su madre la tuvo que volver a llamar.

Ainhoa y Marina se dieron dos besos y Ainhoa pudo contemplar de una posición más cercana el cuerpazo que gastaba la que iba a ser su profesora particular. En ese momento la idea de una profesora particular no le resultaba tan mala idea. Quedaron para empezar al día siguiente a las 6 de la tarde.

Marina se fue y Ainhoa no se pudo quitar a esa mujer de la cabeza. No se había sentido atraída por una mujer, pero Marina no era una mujer cualquiera. Eso se decía durante lo que quedaba de día. Como una coletilla.

Al día siguiente se levantó más pronto que de costumbre, más animada que de costumbre. Quizá era por volver a sus amigas, ya que durante las vacaciones estuvo castigada por la cantidad de suspensos. Quizá era por que después volvería a ver a Marina. Quizá fuera por las dos cosas.

Las clases siguieron un curso normal. Ainhoa, como siempre, estaba descentrada pero esta vez sus distracciones tenían el nombre de Marina. Quería llegar a casa, arreglarse para ella. Dibujaba cosas en su cuaderno poniendo su nombre. Su compañera de pupitre se daba cuenta pero a Ainhoa parecía no importarle.

Volvió a casa, comió sola delante del televisor, como de costumbre pero no se quedó después de comer. Subió para darse una ducha rápida y ponerse sus mejores galas pero para vestir de forma normal. Buscó en su armario y encontró una camisa blanca semitransparente que no se ponía en tiempo y una falda negra. De calzado se puso unos botines blancos. Se maquilló un poco. Sin excederse.

Sacó de su mochila los deberes que debía hacer para que cuando llegara Marina directamente empezaran. El tiempo que quedaba para que llegar se dedicó a ordenar su habitación. No se acordaba la última que lo hizo.

Sonó el timbre y Ainhoa casi se cae por las escaleras por las prisas. Abrió la puerta. Allí estaba Marina con una falda roja de la misma longitud de la que había elegido Ainhoa. Llevaba una camiseta con un gran corazón. De calzado botines negros. Su larga melena morena recogida en una coleta. Estaba guapa pero con el pelo suelto estaba mejor pensó para sí Ainhoa. La invitó a pasar con un gesto en la cabeza. Le ofreció algo para beber. Marina dijo que sí. Pidió una cerveza. Ainhoa fue la cocina y cogió dos latas de cerveza fresquitas para combatir el calor que hacía aquel día.

Subieron las escaleras hasta la habitación de Ainhoa. Marina se quedó maravillada por lo limpia que estaba la habitación. No sabía que Ainhoa la había acicalado para la ocasión. Marina se sentó en una silla de madera que Ainhoa normalmente utilizaba de perchero, mientras que Ainhoa se sentó en su silla con ruedas.

Empezaron por los deberes de matemáticas, una de las asignaturas que Ainhoa había suspendido. La clase iba por buen camino hasta que sin querer Ainhoa tiró su lata de cerveza con el codo que cayó encima de la falda de Marina. Ainhoa fue rápidamente a por papel de cocina para limpiar el desastre. Marina intentaba limpiarse como pudo. Se quitó la falda justo en el momento que Ainhoa volvía a la habitación. Ambas se quedaron paralizadas por un instante que pareció eterno.

Ellas querían seguir con normalidad pero de reojo, los ojos de Ainhoa se iban hacia las bragas de Marina. Al principio Marina no se daba cuenta pero poco a poco esas miradas eran más evidentes. Marina le llamó la atención varias veces pero la dio por perdida. Ya que no iban a poder seguir con la clase, Marina decidió pasarlo bien. Se quitó la camiseta con el gran corazón dibujado y se quedó en ropa interior. Se acercó a Ainhoa con la excusa de explicarle algo de uno de los ejercicios. Ainhoa estaba nerviosa, se la notaba. Ella quería seducirla pero no esperaba que Marina iniciara la “guerra”. Cuando se dio la vuelta y la vio ya en ropa interior se bloqueó, anonadada con el cuerpo de Marina. Se besaron. No había otra salida.

Poco después, las dos mujeres quedaron desnudas y se fueron a una cama que estaba impoluta como si fuera nueva. Ainhoa se tumbó primero, Marina después encima de ella. Tras unos largos besos, Marina recorrió el hermoso cuerpo de Ainhoa besando cualquier recoveco. Llegó al coño. Un coño depilado y ya bastante húmedo confirmando que desde que se conocieron el día anterior a Ainhoa le atraía Marina. Metió la lengua y la movió despacio para, poco después, irla moviendo más rápido que provoco los gemidos de Ainhoa. Unos gemidos muy fuertes desde el principio. Le daba igual que su madre o su padre supieran que estaba disfrutando de placer con Marina.

Ainhoa estaba apunto de llegar al orgasmo. Quiso aguantar. Marina metió un par de dedos y en ese momento Ainhoa no pudo más y se corrió. De su coño salió una fuente de jugos que mancharon la cara de Marina. La propia Ainhoa le limpió la cara a lametones.

Ainhoa fue ahora la que buscó el coño de la profesora. Se agarró con fuerza al colchón como si supiera lo que le venía encima. Y así fue. Ainhoa metió la lengua y la movió como si no hubiera un mañana. Los gemidos de Marina iban acordes a la velocidad de los lametones de Ainhoa. Cuando Marina llegó al orgasmo, Ainhoa se subió encima de Marina y frotaron sus coños. Las dos chicas gemían a coro y las dos, tras unos frotamientos intensos en los que deshicieron la cama, llegaron de nuevo al orgasmo.

Aún tenían fuerzas para masturbarse la una a la otra. Y otra vez llegaron juntas al tercer orgasmo que dejaron las sábanas inservibles. La madre de Ainhoa abrió la puerta y de un grito avisó de que había llegado. Marina y Ainhoa se vistieron rápidamente (Marina no se puso la falda). Ainhoa al darse cuenta llamó a su madre para que le dejara una falda u otra cosa para Marina. Esta lo hizo y en ese momento acabó la clase. Una clase productiva y placentera.

Los días siguientes los instintos de las dos chicas estaban más escondidos pero no podían evitar que, al menos una vez a la semana se dieran placer. Las notas de Ainhoa mejoraron al final del segundo trimestre cosa de lo que se enorgulleció su madre. Ainhoa sabía que necesitaba a Marina para seguir con las buenas notas. Así se lo hizo saber a su madre.

Priyanka Chopra

¿Quién dijo que la India no había mujeres guapas? Pues Priyanka Chopra lo es. Exótica pero guapa. Es la principal estrella de Bollywood. Y qué además de actuar también canta.

Yo la descubrí en la serie “Quantico” en el papel protagonista. Su personaje, Alex Parrish, es una agente del FBI que se ve envuelta en un atentado en la que ella es la principal sospechosa. Una serie que intercala la realidad con las escenas en las que se preparaba para convertirse en agente del FBI. Desde el primer capítulo me enamoró y antes de esa serie no la conocía.

Me puse a investigar y descubrí lo que ya he escrito que era una gran estrella en la India. También la he visto en algún videoclip (“Don´t you need somebody” de Red One).

Pondré unas fotos para que la descubráis si no sabíais nada de ella

La Presidenta es lesbiana

Tras una apretada votación, Lidia se convertía en la primera mujer en llegar a la presidencia del país. Salió a dar el discurso en el balcón de la sede de su partido. Dio las gracias a quién le había votado y digo que gobernaría para todos.

Los periódicos del día siguiente destacaron en sus portadas la victoria de Lidia en las elecciones. Uno de los diarios destacó, además, que Lidia podría ser lesbiana tras salir al balcón cogida de la mano de una mujer de algunos años más que Lidia. Ese periódico empezó a especular con dicha información pero Lidia se mantenía alejada de tanto ruido.

Tras ganar las elecciones, apenas salió de su casa. Varios días más tarde ofreció en la escalinata de su nueva casa para anunciar a su equipo de gobierno. Fue, también, interrogada por el asunto de su condición sexual a lo que Lidia no quiso contestar sabiendo que alimentaría aún más los rumores.

Tuvo que pasar más de un mes para qué, en una gala benéfica, afirmar que sí, que era lesbiana. Nadie de los presentes se esperaba ese anuncio por muchos rumores que había en torno a esa posibilidad. También dijo que estaba en el mercado tras lo cual los asistentes se echaron a reír.

Días más tarde conoció a Elvira, una periodista de una revista de moda que quería hacer un reportaje sobre los estilismos de la nueva Presidenta. Durante el reportaje ambas se enamoraron y durante un parón, se escaquearon y acabaron en una de las numerosas habitaciones.

Allí Lidia fue la que llevó la iniciativa besando a Elvira que rápidamente perdió su elegante camisa de flores que había llevado quedándose en sujetador. Lidia no tardó en seguirla y jugar con las tetas aún sin quitar el sujetador. Los besos se sucedían, los mordiscos a los pezones también. Lidia bajó una de sus manos hacia el coño de Elvira que se estremeció de placer.

Acabaron en la cama. Lidia le quitó los pantalones, luego las bragas y sin perder ni un segundo su boca se introdujo en el coño de Elvira. Movía la lengua a gran velocidad haciendo que Elvira gimiese con fuerza. Elvira estaba a punto de llegar al orgasmo. En ese momento, Lidia metió un par de dedos en el coño para acompañar esos últimos instantes. Los gritos y los jugos indicaron que, Elvira llegó al orgasmo. Luego volvieron los besos y luego Lidia se quitó lo que le quedaba de ropa para que Elvira hiciera lo quisiera con ella como la misma Lidia anunció.

Elvira empezó mordiendo los pezones de Lidia que ya estaba duros pero pasó rápidamente al coño. Metió dos dedos para tantear el terreno. Estaba mojado. Entraban con mucha facilidad. Los gemidos de Lidia eran tímidos como susurros pero cuando Elvira metió la lengua, Lidia empezó a gemir más fuerte que parecía que las paredes temblaban.

Lidia llegó al orgasmo muy rápido. Entre gritos de “Más”, Elvira siguió con la lengua dentro del coño de Lidia pero a mitad de camino para llegar al segundo orgasmo de Lidia, Elvira paró. Juntó su coño con el de Lidia y se frotaron fuertes. Los gemidos parecían uno solo y las dos llegaron al orgasmo juntas. Como una sola mujer.

Fue un polvo corto, rápido pero intenso. 5 minutos de placer que no iban a ser los últimos. El reportaje se publicó a los dos días en la revista siendo un gran éxito de ventas y ese mismo día Elvira dejó el trabajo en esa revista para pasar a ser la jefa de prensa de la Presidenta. Y su novia.

Una pareja modelo. Todo el mundo las adoraba. Vestían muy bien. Se amaban y se daban placer cuando los focos no estaban sobre ellas. Una relación muy fuerte que no se veía ninguna posibilidad de que se rompiera.

 

Patricia Montero

Aunque antes había salido en “Yo soy Bea” yo la descubrí en “Los hombres de Paco”. Apareció en la última temporada de la serie. Una temporada que cambió drásticamente respecto a las temporadas anteriores. De una serie que era cómica a una temporada bastante siniestra. Allí aparecía Patricia Montero como una de las novatas agentes. Me enamoré en ese instante.

Me acabó por conquistar al ver la simpatía que transmitía. Simpática y guapa. Es la combinación perfecta. De “Los hombres de Paco” a varias series en las que tuvo algo más de protagonismo pero que no tuvieron mucho éxito (Al menos no las seguí con tanto entusiasmo).

Ha pasado también por “El hormiguero” como colaboradora (Recientemente a pisado de nuevo ese plató como invitada) en una sección en la que explicaba qué hacer en casos extremos como cuando un coche se queda en un barranco. Y también fue copresentadora de la segunda temporada de “Ninja Warrior”.

Físicamente lo que más me llama de esta chica son sus ojos. Una buena mirada me conquista y ella la tiene. Esa mirada transmite esa simpatía de la que hace gala y también ternura. No puedo hacer otra cosa que quererla.

Y ahora ilustraré el post con unas fotos. Se que lo estabais esperando

Millonaria repentina

Era el último día de un viaje que Lara había hecho por Estados Unidos. Su última parada era Las Vegas donde una amiga suya esperaba. Aunque la ciudad es conocida por los casinos, Andrea (Así se llamaba la amiga) enseñó a Lara otros puntos de interés de la capital del Estado de Nevada.

Por la noche, ya sí, entraron en uno de los casinos más importantes de la ciudad. Mientras Andrea se iba a las mesas de blackjack. Lara se quedó en las maquinas tragaperras que se situaban en la entrada. Sin mucho ánimo metió una moneda en la máquina. Ganó una pequeña cantidad que le animó a seguir jugando.

De vez en cuando observaba a su amiga rodeada de personas mientras jugaba al blackjack. A ella no le gustaba por eso prefirió las tragaperras. Pidió un vaso de whisky que una camarera morena llamada Lily le llevó a su máquina. Seguía jugando, daba tragos a la copa y observaba a su alrrededor. Siempre era la misma rutina. Metía una moneda tras otra, a veces ganaba algún premio menor y otras no tenía tanta suerte.

Un segundo vaso de whisky llegó a la posición de Lara. La misma camarera que antes fue la encargada de llevarle la copa. Lara seguía con su rutina y seguía con la misma suerte. A veces nula y a veces escasa que le permitía seguir jugando sin necesidad de canjear más dinero. Andrea había dejado las mesas de blackjack para irse a jugar a la ruleta. Lara la había perdido de vista. La máquina y el vaso de whisky ya centraban toda la visión de Lara.

Lily, desde la barra situada en el lado contrario a dónde estaba Lara jugando observaba todo lo que ésta hacía. Era una cliente más pero a ella le prestaba más atención. Era la qué más tiempo llevaba sentada frente a una máquina. Lara se dio la vuelta, observó la barra y a Lily y con el brazo pidió una tercera copa de whisky. Lily fue enseguida con la copa. Dejó la copa y cuando se disponía a irse. Lara la agarró del brazo pidiendola que se quedara. Hizo que besara la nueva ficha que iba a meter, después de qué, también, Lara hiciera lo mismo. La metió en la máquina. Tiró de la palanca. Lara espectante, Lily también. La máquina giraba. Se paró la primera rueda: un 7. Lara le dio un trago a la copa. Se paró la segunda rueda: un segundo 7. Lara, con fuerza le agarró la mano a Lily.

Se paró la tercera rueda tras unos segundos que se hicieron eternos. Lara se dio la vuelta. No quería mirar. Lily atenta. Era el tercer 7. La campana sonó y empezaron a caer monedas. Lily y Lara se abrazaron mientras las monedas seguían cayendo. La gente se fue acercando y felicitando a una Lara aún desconcertada. Buscaba con la mirada a Andrea pero no la vio. Dedujo que se habría ido o había conocido a algún chico con el que se había ido dejándola ahí sola.

Las monedas dejaron de sonar. Con ayuda de Lily y algunas personas más metió todas las fichas en un gran cubo. Antes de irse a canjear. Pidió a Lily que pusiera a todos los que se habían acercado una copa. Canjeó las fichas por dinero. 1.500.000€. Jamás había tenido tanto dinero encima. Lara se alojaba en un pequeño motel pero el tener tanto dinero le dio miedo a ir allí. En el mismo edificio del casino también había un hotel. Se dirigió al hotel con un maletín donde tenía guardado el dinero. Reservó en una de las suits del hotel. Subió allí y dejó el maletín bajó la cama. Sacó unos 100€ para pagar en el hotelucho en el que se había alojado.

Antes de ir a recoger sus cosas. Volvió a entrar en el casino. Vio a Lily sirviendo a otro jugador en las tragaperras. Ambas se volvieron a abrazar. Le dio una nota en la que ponía:

“Cuando acabes te espero en la habitación 303”.

Nadie dijo nada pero Lily se quedo parada viendo como Lara se iba alejando. Se la guardó en su bolsillo y siguió trabajando. Lara cogió un taxi, llegó al hotel en el que se alojaba. Entró en su minúscula habitación comparada con la suit en la que se iba alojar esa noche. Cogió su maleta y sus cosas de aseo. Pagó en efectivo y el mismo taxi que la había llevado hasta allí la llevó de vuelta.

Subió a la zona de habitaciones sin pasar por el casino. Subió hasta la planta 35. Seguía sin noticias de Andrea. Le había dejado ya numerosos mensajes que no obtuvieron respuesta. Entró en su habitación. Se quitó el vestido que llevaba para ponerse uno más elegante. No sabía si Lily vendría pero quería que la viera con algo de más glamour puesto acorde con su nuevo estatus de millonaria. Pidió al servicio de habitaciones una botella de champagne. Se dio una ducha. Estaba un poco asquerosa tras el día tan largo caminando por la ciudad. Se puso el vestido negro con tirantes de un tono dorado y cinturón a juego. Un vestido de falda negra que tapaban los tacones del mismo tono negro del vestido. Se puso un rato a ver la tele mientras esperaba. Sonó la puerta mientras en la tele una reportera informaba del derrumbe de un edificio. Cuando se acercaba a la puerta escuchó un “Servicio de habitaciones” de una voz que reconoció al instante. Al abrir confirmó que Lily era la que esperaba tras la puerta.

No sabía porqué Lily había traído el champagne ella pero le dio igual. La invitó a pasar. Llevaba el mismo uniforme que gastaba en la barra del casino. Lara abrió el champagne con algún que otro problema. Sirvió dos copas y le ofreció a Lily una de ellas mientras ésta se iba a sentar al borde de la cama.

Lara puso un poco de música suave y se sentó al lado de Lily. Brindaron con sus copas. Lara se acercó mucho a Lily, hasta que se besaron. Las dos lo estaban buscando desde aquel espontáneo apretón de manos. Lily que había flipado con lo elegante que vestía Lara tras verla de forma más casual mientras jugaba fue la primera en llevar sus manos al coño de Lara. Pero antes le tuvo que quitar el vestido para poder contemplar en todo su esplendor el cuerpo desnudo de Lara. Lily había muchas mujeres hermosas pero ninguna como ella pensó para sí misma. Mientras los besos continuaban, Lily jugaba con el coño de Lara con sus manos haciendo que Lara sacara los primeros, aunque algo susurrados, gemidos. Los besos pasaron a ser mordiscos en los pezones de Lara. Unos pezones que se ponían más duro con cada bocado que Lily les daba.

Los gemidos eran más fuertes a medida que la mano de Lily se movía más rápido. Esos gemidos se convirtieron en gritos cuando Lily metió la lengua en el coño de Lara. Ninguna mujer se lo hacía como Lily pensó Lara. Estaba gozando. Llegó al orgasmo y se quedó con ganas de más. Lara y Lily cruzaron miradas, que Lily interpretó como que Lara quería más. Acertó.

Lara le agarró de la cabeza y le apartó el pelo para que no estorbara. Para que pudiera lamer con más comodidad. Lara llegó al segundo orgasmo. Salieron una fuente de jugos que Lily saboreó con mucho gusto. Esos jugos los compartió con la propia dueña con un beso eterno. Un beso que disfrutaron. Un beso que ambas tenían ganas de darse. Un beso que las hizo perder la noción del tiempo.

Lara tumbó a Lily en la cama con delicadeza. Como si de una muñeca se tratara. Le levantó la falda y metió la cabeza. Movía la lengua de arriba a abajo aumentando la velocidad cada vez que lo hacía. Lily gemía al ritmo que Lara marcaba. El uniforme rojo plateado que Lily llevaba pronto pasó a ser un adorno del suelo de madera que presidía toda la estancia.

Lily llegó al orgasmo tan rápido que hasta ella se desilusionó por lo poco que había aguantado. Lara siguió con la lengua entre el coño de Lily mientras que sus manos jugaban con las grandes tetas de la camarera. Cuando Lily llegó al segundo orgasmo se volvieron a besar. Y darse golpecitos juntando sus tetas. Ambas chicas estaban agotadas pero aún pudieron masturbarse entre ellas y llegar juntas a un nuevo orgasmo que fue el final apoteósico a un día de grandes emociones. Lily se marchó con un último beso pero al cabo de 10 minutos volvió. Se quedó a dormir con Lara.

A la mañana siguiente Lara le pidió a Lily que se vaya con ella a alguna isla perdida para gastar lo conseguido en las tragaperras. Lily tras pensar unos instantes aceptó. Esa misma mañana cogieron un vuelo rumbo a una pequeña isla donde Lara, con parte del dinero ganado, había comprado una mansión justo mientras esperaba a que subiera Lily.

De Andrea poco más se supo. No devolvió los mensajes. Tampoco llamó. Era muy habitual en Andrea que tardara tanto en contestar. No se iba a preocupar ahora que iba a empezar una nueva vida entre billetes y su camarera

Belinda

Siempre me ha parecido guapa pero me ha ido ganando con el tiempo. Su look con el pelo rizado me ha acabó por conquistar y convencerme de que debía dedicarle un post en esta sección. Ella es la cantante mexicana Belinda.

La descubrí hace mucho tiempo en una colaboración con Pitbull (Tampoco es que lo tenga claro) pero ha sido con Juan Magán con quién se ha consolidado siendo habitual canciones entre ambos como “Te voy a esperar” de la BSO de la primera entrega de Tadeo Jones. A raíz de esa colaboración, Belinda fue apareciendo más y más en las radios y en las teles por lo que yo pude ir viéndola más.

Su última canción entre ambos se llama “Déjate llevar” (Escuchadla si no lo habéis hecho) y en su vídeo lleva ese pelo rizado del que hablaba anteriormente y, como ya he dicho, fue ese look lo que me acabó de convencer de dedicarle este post

Vamos a llenarlo de imágenes

Carrera ilegal

Adriana estaba muy enamorada de Eva, una chica que vivía en su mismo edificio. La miraba por la ventana cada vez que salía o llegaba a su casa. Quería decirle lo que sentía pero no se atrevía.

Un día, Adriana volvía de una cena con sus amigas cuando vio a Eva saliendo de una cafetería no muy lejos de dónde vivían. Quizá era el alcohol que Adriana llevaba en el cuerpo o quizá era el vestido tan corto de color rojo que Eva llevaba pero Adriana se armó de valor y se acercó a Eva. Sin mediar palabra Adriana besó a Eva ésta no pudo evitarlo pero consiguió apartarla con un empujón. Adriana volvió a la carga y volvió a besar a Eva.

En ese momento aparecía Tino, que era el novio de Eva. La escena enfureció a Tino que dando gritos se acercó a las chicas. Estaba visiblemente enfadado. Soltó toda su rabia contra Adriana. Eva consiguió parar a Tino antes de que golpeara con un puñetazo a Adriana. La cosa se calmó pero Tino aún seguía enfadado y de nada sirvió que Eva le dijera que estaba borracha y que no sabía lo que hacía.

Tino era el líder de una banda que se dedicaba a hacer carreras ilegales. Retó a Adriana a una carrera por los alrededores del aeropuerto. Adriana aceptó sin dudar. Eva negó con la cabeza. No hacía falta llegar a ese extremo pero no había marcha atrás. Eva se fue a su casa, Tino se volvió por donde había venido y Adriana se metió en la cafetería dónde había pasado todo. Pidió una cerveza y ahí se quedó pensando en lo ocurrido.

Los días siguientes no se movió de la cama. Por dentro se arrepentía de aceptar el reto que Tino le habría propuesto pero le gustaba conducir y el ver otra vez a Eva le motivaba. Fue a ver a un amigo que tenía un taller y una extensa colección de coches clásicos. Eligió un Chevrolet Camaron de 1967. Entre los dos lo tunearon para que tuviera más prestaciones.

Al día siguiente era el día de la carrera. Sobre las 9 llegó al aeropuerto. Allí estaba ya Tino con su coche más reconocible. Eva estaba con él. Cuando Eva vio a Adriana, con gestos de desaprobación, intentó que Adriana rechazara el reto. Adriana lo entendió pero no quiso rendirse.

La zona se empezó a llenar de gente. Adriana y Tino salieron de sus vehículos. Acordaron que el ganador se llevaría el coche del perdedor. Eva, además, entraba en el premio. Tino estaba seguro de ganar que por eso la incluyó en el botín que se llevaría el ganador. Eva salió del coche de Tino cuando los dos contendientes apretaron sus manos. Aunque no lo escuchó sabía que ella era parte del trofeo por lo ocurrido aquella noche.

Se pusieron en la salida. Eva, con unos shorts vaqueros y un top que sólo le cubría las tetas, alzaba un par de pañuelos. Cuando los bajara se daría la salida. Adriana y Tino en sus coches quemando rueda. La gente aplaudía, gritaba y alzaban billetes de 50€ o más para realizar apuestas a un tío que llevaba en una pizarra las cuentas. Eva bajó los pañuelos y dio comienzo la carrera. Tino sacaba varios metros a Adriana y parecía que iba a ser una carrera más. Una carrera ganada fácilmente por Tino. Pero Adriana era una guerrera y alcanzó a Tino justo antes de finalizar la primera vuelta al circuito.

Tino intentó por todos los medios alejar a Adriana pero ella se agarraba a la pista. Con un golpe de acelerador y un volantazo Tino quedó fuera de combate y Adriana ganó la carrera con facilidad. Salió del coche y se abrazó con la gente que había. No eran muchos. El resto había apostado en su contra y habían perdido su dinero. Llegó Tino visiblemente cabreado pero con deportividad felicitó a Adriana. Eva estaba molesta. Así se lo hizo saber cuando Tino se acercó a ella para darle un beso y prometerle que la recuperaría. Eva no dijo nada pero su cabezonería hizo que la perdiera. Tampoco le hacía mucha gracia irse con Adriana porque fue ella quién empezó todo pero cuando Adriana se acercó a Eva, ésta vio en sus ojos lo enamorada que estaba. No lo había hecho solo por rabia. Había aceptado por amor. Eva se montó en el coche mientras Adriana y Tino hablaron de cómo se iba a hacer la entrega del coche de Tino.

Una vez arreglado ese asunto volvió a su coche donde ya estaba Eva. Salieron de allí pitando dejando a Tino desolado tirando las llaves con rabia al suelo. No hablaron durante el viaje. Llegaron a un parking vacío a medio camino entre el aeropuerto y el edificio de ambas.

– Lo siento – Dijo Adriana para romper el hielo – Es culpa mía

– No lo sientas – Dijo Eva – Tino es así de cabezota. Pero es verdad que nunca deberías haber aceptado. No debería haber acabado así

– Me disculpo por ello también – Repitió Adriana

Eva no contestó

– Como estaba en el pacto te he ganado – Dijo Adriana – Pero no te obligo a que salgas conmigo ni nada. Te llevo a casa y yo me voy por ahí y te dejo en paz. Estoy enamorada de ti pero no me gusta lo que ha pasado.

Eva besó a Adriana y cuando acabaron de besarse le dijo que se callara. Ya estaba hecho. No había que darle más vueltas. Llegó otro beso y otro más. Así hasta que Eva se quitó ese top dejando las tetas al aire. Adriana mordió los pezones. Notaba en su boca como se iban poniendo duros. Lo cual hacía que Eva soltara los primeros gemidos.

Eva agarraba la cabeza y apartaba el pelo a Adriana para que pudiera juguetear mejor con sus tetas. Con la otra mano que le quedaba libre, Eva se desabrochó el botón del shorts con una gran habilidad. Se masturbó a ella misma hasta que Adriana bajó besando el cuerpo hasta el shorts desabrochado. De un fuerte tirón le quitó los shorts y las bragas ya húmedas. Unas bragas que olió y rechupeteó antes de lanzarlas a la parte trasera del coche.

Primero, Adriana metió dos dedos al ya mojado coño de Eva que gemía como si no hubiera un mañana. No tardó mucho en cambiar esos dedos por su lengua. Eva seguía gimiendo de placer. Tuvo que abrir la puerta del coche para poder tumbarse más cómodamente. Llegó al orgasmo con la luz de las farolas como testigo. Adriana seguía comiéndole el coño. Se deleitaba

Se quitó la ropa. Esos pantalones de cuero, ese chaleco negro y ese sujetador también negro pronto dejaron paso a un cuerpo desnudo y bien proporcionado que Eva observó maravillada antes de catarlo. Con sus manos agarró las tetas con fuerza mientras bajaba el asiento del conductor para estar más cómodas. Luego vinieron muchos besos mientras que su mano acariciaba el coño de Adriana. Pronto empezó a lamer ese coño tan hermoso que la enamoró como toda Adriana. Tras aquellos besos que desencadenaron la carrera se había pillado por Adriana por la valentía. Su negativa a todo lo sucedido era por protección hacia Adriana. Se dio cuenta en aquel coche en el momento en el que su lengua no paraba de moverse de arriba a abajo. Adriana se corrió pero Eva seguía disfrutando de unos jugos que salían en cascada. Quería más. Y Adriana llegó a un segundo orgasmo. El reloj del coche marcaba las 3:30 de la mañana. Era tarde. Adriana sabía que Eva trabajaba en unas 4 horas.

– Vente conmigo – Le dijo Adriana mientras volvía a vestirse – Voy a dejar esta ciudad. Quiero empezar de 0. Contigo me siento bien

Eva no dijo nada. Solo la besó confirmando que sí que aceptaba la propuesta pero quería dejar el trabajo y solucionar algunos temas. Fueron, por fin a casa. Cada una a la suya

Al día siguiente Eva fue a trabajar. Apenas había dormido 2 horas. Adriana no se movió de la cama. Encendió su ordenador y buscó algún destino. Canadá, Canarias, Suiza, Bahamas… Muchas ideas. Finalmente optó por Canadá concretamente Vancouver. Cuando vio a Eva por la ventana, Adriana salió de su casa y la esperó en el portal. Cuando Eva llegó al portal recibió un mensaje de Adriana. Era una foto de la confirmación de compra de dos billetes a Vancouver. En el portal Eva y Adriana se fundieron en una abrazo y en un beso eterno.

– Salimos mañana – Le dijo Adriana cuando sus bocas se separaron. – Quiero estar el resto de mi vida contigo

Otro beso fue la respuesta de Eva que cada vez estaba más convencida de que ella también quería estar con Adriana toda su vida. Lo que hizo aquella noche frente la cafetería fue muy valiente y que hubiera conseguido que Eva saliera de esa vida que no merecía y de un tipo tan despiadado la enamoró ya del todo.

Se subió a su casa y preparó las maletas. Rompió todas las fotos que tenía con Tino. Borró las que tenía en el móvil. Había una con Adriana justo antes de la noche de pasión que quiso enmarcar. Antes se la envió a Adriana con un “Te quiero” en el texto.

Al día siguiente quedaron directamente en el aeropuerto. Los recuerdos de las dos chicas (Sobretodo los de Eva) iban siempre a todo lo que pasó durante la carrera allí. Desde los minutos previos a la competición hasta el final. Eva era una montaña rusa de sentimientos aquel día sabía que lo mejor era que ganara Adriana. Adriana por su parte solo tenía una misión, ganar para llevarse a Eva. Era su gran amor e iba a luchar por ella.

A las 10 de la mañana salía el vuelo a su nueva vida. Juntas como Adriana siempre deseó y como Eva se había convencido. Tino entregó el coche en el taller del amigo de Adriana sin saber que su ex y la chica que le ganó volaban fuera del país y que no tenían intención de volver

Bar Refaeli

Israel es un país al que siempre se le relaciona con el conflicto permanente con Palestina. Últimamente también ha estado en boca de todos por su reciente victoria en Eurovisión y por la embajada que Trump ha abierto en Tel Aviv.

Pero Israel, también es el país de nacimiento de la protagonista del post de hoy. Tiene nombre de local donde no tomamos unas cervezas con los amigos pero yo me la llevaría a cualquier parte. Ella es Bar Refaeli (Yo al principio pensaba que su apellido era Rafaeli).

En España quizá sea conocida por los rumores que sostenían que tenía con Cesc Fábregas, futbolista que cuando aparecieron esos rumores militaba en el Barcelona. Un equipo al que admira la modelo. También hizo un anuncio con el periodista deportivo Manu Carreño en el que, por cierto, habla español. Y bastante bien. Una chica que me parece simpática y, sobre todo, muy guapa. Quizá mucho más guapas que otras más conocidas

Voy a poner unas fotos